Predicciones para el cloud computing en 2011


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Este ha sido un año enormemente interesante e increíblemente activo en todo lo relacionado con cloud computing. Pero lo cierto es que, según Bernard Golden, todavía no hemos visto nada. Golden, CEO de la firma especializada HyperStratus y autor del bestseller “Virtualization for Dummies,”; asegura que en 2011 surgirán a gran velocidad muchas nuevas iniciativas y tendencias.

 

Aquí se ofrecen 10 divididas en dos secciones: en una se agrupan las relacionadas con los proveedores de servicios cloud (CSP); en la otra, las que afectan a las propias empresas clientes.

Proveedores de servicios cloud (CSP)

1. Tras la explosión vendrá la implosión. Los CSP seguirán invirtiendo en la creación de ofertas de cloud computing. Los más grandes gastarán miles de millones de dólares en construir centros de datos, en comprar máquinas e infraestructura, desplegar plataformas de software y en actividades de marketing y ventas. Los jugadores locales y regionales probablemente harán lo mismo, pero a menor escala. Y los proveedores de hosting y collocation emprenderán una actividad frenética cuando acaben de darse cuenta de que sus actuales ofertas resultan funcionalmente deficientes comparadas con la agilidad y el bajo coste del modelo cloud computing.

Sin embargo, a finales de 2011 quedará patente para todos los agentes de la verdadera naturaleza de este negocio: altamente competitivo, intensivo en capital y obligado a dar respuesta a una cada vez mayor demanda de transparencia en la fijación de precios. La realidad se impondrá para muchos nuevos entrantes, que, asegura Bernard Golden, se sentirán incapaces de ganar la batalla y saldrán apresuradamente de este mercado. Y no sólo los más pequeños y menos capitalizados. En muchas ocasiones son precisamente las más grandes compañías, sometidas generalmente a la presión de sus accionistas, las peores preparadas para aguantar largos periodos en espera de beneficios. No será nada improbable, por tanto, que a finales de 2011 o principios de 2012 algunas firmas de inversiones quieran quitarse la carga de sus experiencias CSP fallidas.

2. Auto segmentación de la demanda. Muchos suministradores y analistas creen que el mercado pyme es el segmento natural del negocio IaaS (infraestructuras como servicio), dada su carencia de plantillas TI bien formadas. Pero en algún momento del año próximo se darán cuenta de que ese no es el único problema a la hora de adoptar cloud computing. Se trata de un nuevo modelo que, además de comportar múltiples retos en TI, genera problemas propios desconocidos. Al final, todos coincidirán en que las pymes son en realidad el cliente natural de SaaS (software como servicio), y en que sólo las grandes organizaciones deberían contratar ofertas IaaS. Pero SaaS no será sólo un fenómeno pyme: se convertirá en la opción por defecto para organizaciones de todos los tamaños que deseen reducir costes en aplicaciones que no sean críticas para el negocio.

3. Adopción masiva de OpenStack. El atractivo de poder disponer de una completa pila de software cloud computing de código abierto será cada vez mayor y, en consecuencia, el interés mundial por OpenStack crecerá durante el año próximo. Pero tal éxito sólo se producirá, según el CEO de HyperStratus, si el proyecto OpenStack, respaldado por RackSpace, la Nasa y otras cuantas compañías, consigue crear una sólida comunidad de seguidores y participantes interesados en utilizarlo para cumplir sus propios objetivos. Este es el único modelo de código abierto que realmente funciona, como lo ha demostrado Linux. Los planteamientos cerrados no tienen cabido en este terreno.

Siguiendo este modelo, OpenStack logrará crear una plataforma libre con un enorme atractivo para los CSP de los países emergentes, para los que disponer de soluciones asequibles es crucial. Y para los proveedores de los mercados desarrollados, OpenStack supondrá un camino de evolución hacia software de alta calidad sin tener que abordar el esfuerzo de desarrollo en su totalidad.

4. Rápido despegue en las economías emergentes. Muchas de las dudas que genera la actual controversia sobre cómo adoptar el modelo cloud –los forofos de las clouds privadas dudan de la efectividad de las clouds públicas, y viceversa- no existen en los mercados emergentes. Como la mayoría de las empresas de estos países no disponen de una base instalada de infraestructura significativa, el problema que supone readaptar a la nube el hardware existente (o de deshacerse prematuramente de activos aún no depreciados) no es relevante. En consecuencia, afirma Golden, los departamentos TI no tienen motivo para evitar el uso de clouds públicas; al fin y al cabo, la elección es más entre nada y algo que entre algo ya existente y algo nuevo.

Una buena analogía para comprender lo que ocurrirá con cloud computing en las economías emergentes es lo que ha sucedido con la telefonía. La mayoría de estos países, a medida que sus economías se han ido desarrollando, han adoptado las tecnologías móviles como primera forma de telefonía, dada su flexibilidad de despliegue y menor coste. Algo similar sucederá con cloud computing puesto que no requiere que el cliente final emprenda grandes inversiones en activos depreciables. No será sorprendente que en estas economías emergentes las tasas de crecimiento de cloud computing se disparen por encima de las correspondientes a los países más desarrollados.

5. Rápida –y continua- innovación. El CEO de HyperStratus destaca la sorprendente rapidez con que AWS (Amazon Web Services) sigue lanzando nuevas prestaciones y ofertas. Su reciente lanzamiento de Route53, un robusto y asequible servicio DNS, es sólo un ejemplo de la innovación continua de la compañía. Y como con AWS, el próximo año seguiremos viendo nuevas ofertas sorprendentes basadas en infraestructura barata y escalable de un buen número de compañías. Una que ha sido actualidad recientemente es Qik, que ha lanzado una aplicación que permite correr streaming de vídeo desde el móvil avisando al comienzo a los seguidores en Twitter del usuario y permitiéndoles intercambiar en tiempo real observaciones o preguntas. Esto es col. y cloud.

Usuarios finales

1. Foco en el coste y la transparencia. Para algunos las ventajas clave de cloud computing son su agilidad y elasticidad, así como sus capacidades de auto servicio. Pero estas características ni son nuevas ni exclusivas de la nube. Para Golden, lo verdaderamente revolucionario de cloud computing es que, gracias especialmente a sus altos niveles de escalabilidad y automatización, se pueden conseguir tales beneficios a un precio atractivo y de un modo completamente transparente.

Por desgracia para los responsables TI, durante 2011 estas ventajas revolucionarias de cloud computing animarán a la dirección ejecutiva de las empresas a presionar aún más a sus grupos TI corporativos para que ofrezcan internamente los mismos niveles de transparencia en costes. Tal demanda de transparencia interna, nada sencilla de conseguir, enrarecerá las relaciones de la dirección con los grupos TI, pero, por el lado positivo, sentará las bases de la que será la próxima revolución en la industria de las tecnologías de la información: la explosión de las aplicaciones por volumen y tipos.

Retornando a la teoría económica, las aplicaciones han de ser vistas como el bien complementario del otro bien que representa la infraestructura, y cuando el precio de un bien es reducido, la demanda de sus bienes complementarios se dispara. Puesto que cloud computing reduce el coste de la infraestructura en un orden de magnitud, veremos un incremento al menos similar en de las aplicaciones. Por supuesto que esta explosión de las aplicaciones traerá problemas propios, pero hay que tener en cuenta que las aplicaciones están directamente asociadas a la entrega de funcionalidad de negocio, y este es el verdadero valor de las TI.

2. ¿Nubes privadas o públicas? El debate se intensifica. La actual controversia sobre el modo más correcto de adoptar cloud computing –como nubes privadas o nubes públicas- continuará durante 2011, y es muy posible que incluso vaya a peor. Hay argumentos válidos para ambas opciones y la presión para adoptar cualquiera de ellas se incrementará durante el próximo año.

El deseo por parte de las unidades de negocio y los grupos de aplicaciones de disfrutar de los beneficios de cloud computing es palpable. Valga como ejemplo la decisión del gobierno de Estados Unidos de que, a partir de 2012, todas las agencias federales usen por defecto soluciones cloud “siempre que exista una opción segura, fiable y rentable”. Lo que esto significa es que cualquier alternativa del modelo cloud que se vaya a adoptar tendrá que estar mejor preparada en 2011.

3. Más confusión alrededor de las clouds híbridas. El marketing y el ruido mediático sobre las clouds híbridas superarán a los de cualquier otro aspecto relacionado con el nuevo modelo. Los suministradores aseguran y los usuarios finales repiten que en el futuro las aplicaciones migrarán sin esfuerzo y de forma transparente y automática entre las infraestructuras internas y los proveedores cloud externos. Pero ningún proveedor de clouds, no importa su tamaño o destreza, es capaz de ignorar las leyes físicas, y migrar cargas, especialmente datos, entre distintos emplazamientos se enfrenta al hecho impepinable de que la conectividad entre los sitios internos y los proveedores de clouds públicas es mucho menor que la de cualquiera de ambos entornos internamente. Es más, soportar tal migración de forma realmente transparente exige una capacidad de operaciones y unas infraestructuras TI sofisticadas, lo que se traduce en inversiones y en creación de formación y experiencia.

Ambos retos harán que los responsables TI tomen conciencia de que las estrategias de clouds híbridas siempre resultan muy ambiciosas y han de permitir la vuelta atrás. Intentar implementar tal visión será para muchas organizaciones algo así como un remake personal e intransferible de ‘A Bridge Too Far’. En 2011, los usuarios comprenderán que la clave de una estrategia híbrida consiste, según Golden, en comprender que la ubicación apropiada de las cargas depende de factores relacionados con la conformidad normativa, la operativa y los costes. En consecuencia, tendrán que ser capaces de poner en marcha planes que optimicen las características de tales entornos.

4. Retos de las arquitecturas de aplicaciones. A medida que las organizaciones TI despliegan sus primeras aplicaciones cloud computing, irán comprendiendo que conseguir agilidad y elasticidad es duro y requiere nuevas arquitecturas de aplicaciones. Implementar aplicaciones robustas sobre una infraestructura que no lo es tanto impone adoptar enfoques de redundancia, failover y asilamiento de sesión. Diseñar aplicaciones elásticas que puedan automáticamente crecer y disminuir en función de la carga precisa una configuración ‘on-the-fly’ sin intervención humana.

Y esto, como es lógico, requiere que los arquitectos e ingenieros de software cuenten con nuevas habilidades técnicas. Esto es algo habitual ante cualquier cambio tecnológico y, como antes ha sucedido con otras tendencias, provocará un aluvión de artículos y documentos sobre la necesidad de adquirir experiencia técnica para enfrentarse a cloud computing.

5. Retos de las operaciones TI. En 2011 el ámbito de las operaciones se enfrentará a tres tipos de desafíos. El primero está asociado al proceso de reingenería. Las prácticas de operaciones manuales existentes en la mayoría de las organizaciones no son suficientes para la visión de autoservicio de cloud computing. En consecuencia, los grupos de aplicaciones exigirán la inmediata disponibilidad de recursos asociados a los proveedores de cloud públicas. Este es el reto número uno.

El segundo desafío para las operaciones TI pertenece al ámbito de la gestión de topologías de las aplicaciones dinámicas, que son fundamentales para las aplicaciones cloud computing. La visión de cloud computing descansa en aplicaciones con recursos adicionales que utilizan o abandonan en función de factores como carga o tiempos de respuesta, entre otros. Y las operaciones TI tendrán que implementar nuevas prácticas y software de gestión capaces de soportar tal visión dinámica y, como es lógico, la formación precisa para utilizarla.

El tercer reto es de escala, es decir, del total de aplicaciones que el negocio quiere correr. Como ya se ha comentado, es previsible que el número de aplicaciones que operarán en la nube crezca rápidamente. Algo que podría acabar superando el alcance de las actuales prácticas de operaciones, ideadas para una escala menor. No está claro cómo sucederá esto, pero sí que las prácticas de operaciones actuales serán sometidas a estrés como nunca antes.

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